Walter Silva

Alto vuelo de Gabán

Walter Silva

LETRA

Alinear a la izquierdaAlinear al centroLetra más grandeLetra más pequeña

Del esterón de la plata un gabán alzó su vuelo.
Un gabán alzó su vuelo, quería abarcar en sus alas;
Llanura, horizonte y cielo.
El viento se puso en contra, empeñao’ en devolverlo.
Pero los gabanes criollos cogen fuerza contra el viento.
Cogen fuerza contra el viento, gabán no vuela tan alto.
Pero con este hay que verlo.

Antes de tomar su rumbo hizo un lento sobrevuelo.
Fue por la Curama abajo que le cae al Pauto viejo.
Le dio vuelta a José Coba y puso el ojo pal’ cerro.
Pasando miró a Pablito como diciendo hasta luego.
Vio a Pablito con aprecio, del tío nato a la derecha.
Se le hizo un nudo en el pecho, al pasar miró su rancho.
Donde empollaron sus viejos, donde empollaron sus viejos.

Los Riaño y Córdoba Cely sobre los mangos lo vieron
Sobrevoló a don Adán, los Rodríguez y el colegio.
Afuerita ́oña Pastora.
Y Pachito amor eterno, a la derecha Leonel.
A la izquierda donde hoy es Pedro, a doña Blanca Fonseca.
La miró el patio barriendo.
Ahí pega dura la brisa y encumbró al gabán al vuelo.

Vica, don primo Rumaldo, Joseito el hombre bueno.
Que se tiraba sus brincos mucho antes del evangelio.
Gloria a Dios al evangelio, el pariente Juan Elias.
Ya era un hombre hecho y derecho.
Sobre la costa del monte, doña Pacha alcanzó a verlo.
El compadre Jorge Ortiz y Nelson “el guitarrero”.

¡Pijala vea ese gabán¡
Isidro decía contento, Isidro decía Contento.
Más alantico’ miró a Miguelito Inocencio.
Que estaban en el alambre, hablando con don Roberto.
Después de María y los Pinto viró nuevamente al cerro.
De arriba miró a los Sivo, a Bone bajo el sombrero.
Pasó y se encomendó a Dios en la iglesia el evangelio.



Ya miraba chiquitica la mata del cementerio.
La pista de aterrizaje y la casa de don Alejo.
Todavía no se fundaba el compadre pregonero.
Compadrito pregonero, más arribita tabaco y Rafael por supuesto.

Hasta luego tierra mía.
Pensaba pa' sus adentros, me voy yendo de a pata.
No sé si a caballo vuelvo.
Pero alguno de sus hijos, tenía que buscar los medios.
De contar en otras tierras que en llanos casanareños.
Hay un pedacito e’ llano que ha parido hombres llaneros.
Dispuestos pa' lo que sea; amables y caballeros.
Amargos para el trabajo, pa' los corticos ligeros.
Y eso bendito sea Dios ya lo sabe el mundo entero.

Gabán que abarcó en sus alas a la llanura infinita;
Brindémosle camarita a nuestros paisanos, un homenaje sincero.
A los que ya se nos fueron.
A los que quedamos vivos y guardamos sus recuerdos.
Los gabanes nunca olvidan.
Doctor Santos Hurtado Jiménez.
José Arévalo y Don Custodio Hernández.

El gabán no descansó hasta que cayó en el pueblo.
Hasta que cayó en el pueblo.
La primera capital de Colombia otrora tiempo.
Lástima que tanta historia no la valore el gobierno.
El pueblo se llama Pore, y cuando al gabán lo vieron.
Y cuando al gabán lo vieron, donde don Ángel Gualdrón.
La posada le ofrecieron, Nina le dio la comida.
Y el guarda agradecimiento.

Don clemente le hizo copia del registro e nacimiento.
Felipe le dio la cédula con número de los buenos.
De esos 4214 que los Poreños tenemos;
Que los Poreños tenemos.

Sembró pasto, unos jornales donde Pedro Mendivelso.
Por eso es amigo de Elder desde que estaban pequeños.
Fue ayudante en construcción de Antonio, Emilio y Homero.
En la mata de bambú que había en el parque del pueblo.
Por las tardes descansando se le iba la mente lejos, se le iba la mente lejos.

A la caseta de fiesta la entrada se la impidieron.
Sería por andar descalzo y por no portar dinero y por no portar dinero.
Algún día no amaneció, alzó el vuelo pa' más lejos.
Donde Ariosto agarró el bus, sin destino verdadero.
Ahí llegó a la capital del llano casanareño.
Entró a “Casanare canta”, un sitio de parranderos.
Allá en estrellas llaneras lo escucharon y lo vieron.
Buscó a Solain Rosillo, arpista de buen arreglo.
Dios le puso en José Suarez un amigo verdadero.
¡Dios lo bendiga mi viejo!

Para sacar el cassete José consiguió el dinero.
Entre don Fernando Wilches y otros dos hombres llaneros.
Don Enrique Barragán y José Rubiel.
Pusieron la plata pa' que el gabán se impulsara en alto vuelo.
Se impulsara en alto vuelo.

Desde entonces han sufrido los que no dejan el suelo.
Y son muchos los disparos que de pa' arriba le han hecho.
El gabán sigue volando y los tiros pasan lejos, y los tiros pasan lejos.

Ha volado hasta llegar a los más famosos premios de la música latina.
Que en el mundo se impusieron, pájaros de toda pluma, entre pichones y viejos.
Salieron a criticar entre envidia y desespero.
Sin saber que para todos el trabajo cogió precio, el trabajo cogió precio.

Como prometió volver a la Plata de sus tiempos.
Ha regresado gabán, más relajado en su vuelo.
Pongan el sitio y la hora, para que nos encontremos.
Porque ese gabán soy yo, el mismo que ustedes vieron.
El día que salió volando de la Plata mundo adentro.

fuente: musica.com disquito - musica.com

Compartir la letra 'Alto vuelo de Gabán'

Buscar canciones
X

Artistas relacionados

ir a arriba