ANÁLISIS | SIGNIFICADO
En una jornada de reflexión habitual, me sorprendí pensando en el día menos esperado. En un cruce de caminos, decidiste clavar tus ojos en los míos, los ojitos azules ahora acompañados por ti. El instante de nuestro encuentro, compartiendo un tiempo de silencio con prisa. Nadie más ha sabido del récord mundial que ostentamos al amarnos.
Esperaba, con una carita empapada de emociones, que llegarías con rosas, mil rosas para mí. Adoro esas pequeñas cosas, aunque parezcan tontas, porque ese soy yo. Aún me asombra que mi vida se escape, imaginando tu regreso por aquí. Los viernes por la tarde, la esperanza insiste en que te amé así.
Pasaron seis meses y pronunciaste un adiós. 'Ha sido un placer coincidir en esta vida', me dijiste. Me quedé con una mano en el corazón y la otra conteniendo excusas que ni tú comprendías.
De nuevo, aguardaba con la cara llena de emociones, deseando que llegaras con rosas, mil rosas para mí. Me encantan esas pequeñas cosas, sin importar lo ingenuo que pueda parecer, así soy yo. La idea de que regreses por aquí sigue pareciéndome increíble, como si mi vida se escapara. La esperanza sigue insistiendo en que te amé así.
Y comienzo a pensar que el verdadero amor se encuentra solo en el primero, empiezo a temer que los demás son solo para olvidar.
Rumiando mis pensamientos, una vez más, espero con una carita emocionada que aparezcas con rosas, mil rosas para mí. No importa cuán tonto pueda parecer, esas cosas me encantan. Aún me sorprende que mi vida se escape, soñando con tu regreso. Los viernes por la tarde, la esperanza persiste en que te amé así.
