EL CUERVO

Era una ambiente sombrío, mis parpados caídos,
Estaba sintiendo el frío, recuerdos percibidos,
En reflexiones grises me hallaba embebido,
Y un golpe surgió en mi portal, un golpe indebido.

Veía un libro de ciencia desgastado y viejo,
Escuché un golpe, "un visitante" dije, estaba perplejo,
Aquella ave del color del mal posada en mi portal,
Dando golpes en aquel para mi ser desbordar.

Lúgubres recuerdos destruían mi estadía mental,
Que sucedería, aquel cuervo decía "nunca más",
Un animal tan despreciable capaz de condenarme,
Por los pecados que me hacen despreciarme.

Y la veía, a la irradiante y peculiar Leonor,
Sabía que para verla otra vez no habría modo,
Era diciembre, brasas moribundas en el suelo,
Aquel cuervo se quedaba, no tomaba vuelo.

"Será un visitante, tan sólo eso debe ser",
Sus ojos me miraban, "jamás la volverás a ver",
Y yo me desbordaba, me entristecía al recordar,
Aquella fúnebre ave, de nuevo decía "nunca más".

Los ángeles aclaman la presencia de Leonor,
Mas su ausencia fue la que me arrojo al lodo,
Angustia vislumbrada, mi ser desmoronado,
"Es sólo un visitante, un visitante no deseado".

Y me perdí entre sueños prohibidos para mortales,
Un pecador que pecó y se arrepintió de sus males,
Solté sin quererlo un murmullo, era su nombre,
"Leonor" balbuceé, no me mires, no soy un hombre.

Aquel ave con aires de señor de gran dama,
Fue a posarse sin pensarlo en un busto de palas,
Clavando su mirada fijamente en mi posada,
Mi mirada cansada, minada de cosas que recordaba.

Mis fantasías tristes, ennegrecidas han cambiado,
Aquel cuervo hizo que mi ser sea aclarado,
Una sonrisa he soltado, mas me soprendió algo,
"Nunca más" decía el ave, era un ave hablando.

Delirando quizá, así me encontraba,
Aquel cuervo volcaba su alma en palabras,
Yo claramente lo escuchaba, y por supuesto exclamaba,
"Amigos han marchado, quizá yo también mañana".

Mas el cuervo no era dulce, señalaba mi adiós,
Me mostraba cruelmente que no abrazaría el almohadón,
De Leonor, la muchacha a la que yo tanto quería,
Y que víctima de mis pecados al final caería.

No cedería, le grité a aquel demonio con plumas,
"Deja de atormentarme, vuelve de nuevo a ultratumba,
Profeta del tentandor, profeta del infierno,
Sal de mi vida, sé que me depara un divague eterno".

Quería tenerla en brazos, darle mi cariño,
Mas el cuervo decía "nunca más", quebrando mi alma de niño,
"¡Vuelve a tu hogar, a tus llamas milenarias,
Acepta mis plegarias, o me matarías."

Le rogué sin cesar, supliqué sin parar,
Pero aquella ave seguía posada en mi portal,
Cayó mi condena final, obligado a divagar,
Tan lejos de un espectro al que yo llegué amar...

¡Maldita ave del mal!,
¡Maldita ave del mal!,
Ella lo sabía, ella lo decía,
Ella lo sabía, ella lo decía,
Ella decía"nunca más".
fuente: musica.com

Ficha de la Canción

Título:
EL CUERVO

Grupo/Cantante:
KUSA

Letra añadida por:
Chirrungaso

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