DÉJAME

(Fragmento de la película "El bosque")
"Cuando era pequeña solías cogerme del brazo
cuando paseaba, hasta que dejaste de hacerlo.
Un día incluso tropecé en tu presencia y casi me caigo.
Fingía, por supuesto, pero aún así tú no me cogiste.
A veces no hacemos cosas que queremos hacer
para que los demás no sepan que queremos hacerlas."

Desde el Big Bang, hasta el Tic-tac que me dicta el hoy,
cuando más me necesitas no sé dónde estoy
con la treintena en la mesita, el disco de Pink Floyd
malherido en el camino y sin saber quién soy.
¿Qué día es hoy? ¿Cuántos años han pasado?
Cuanto retrasado he arrasado en este lapso ocaso.
Cuantas bocas he cerrado, yo paso de esos toys;
yo soy Día Sexto, no el imbécil de Aloy.
Joder.

Me he visto caer y recaer y decaer
y después de tantas hostias a mi también me tocó correr.
Escapar de ese poder que nubla toda opción
de reconciliación con uno mismo, con su yo interior.
Queda el crisol en los albores, la voluntad del pobre,
la risa ingenua del que desconoce,
las brujas que me salvan a las doce cada noche,
lanzarse al vacío en el sombrío frío de sus voces.

Te he dicho mil veces que no quiero tu simple atención,
suenan las alarmas que adormecen a la población.
Otra inyección feroz, en la psique colectiva, otra,
otra interacción, otra mala reacción, otro suicida,
otra salida, otro joven con depresión,
si, si, si todo es mentira, ¿por qué no expira esta sucesión?
¿Qué obligación imperativa? Ni qué cojones,
tú que propones, ¿tú que compones con tus sensaciones?
Veinte decepciones por segundo en este mundo expiro,
les jode que les cuestiones, forjes tu camino.
Porque nada da más miedo que alguien sin destino,
un loco, un peregrino, un soñador sin alambre de espino.
Conmigo lo intentaron, quisieron domar a la bestia.
Pero que les jodan, no he nacido para ser su esclavo.
Tengo el infierno apalabrado, miles de soldados,
desolados, van desorbitados, en un bucle extraño.

No me hagas daño dicen, son seres de paz,
coaccionados, estresados, presionados por un simple plan.
Negociando libertad por pan, es todo tan macabro
que no entiendo como no está todo ardiendo ya.
Deja los miedos, la pena, el dolor, no es propio de ti.
Sé un ser humano, no un espectador, elige tu fin,
seremos motín, haz que merezca la pena vivir.

ESTRIBILLO

Te llamarán loco, claro que sí,
como a Winona Ryder en "Stranger Things".
Déjame ser tu lucero esta noche,
déjame ver como tienes los cortes
que dejan las rejas en pieles valientes.
Déjame ser tu serpiente, no llores.

Déjame estar a tu lado tranquilo,
déjame ser peregrino en el fino
ocaso del tiempo que invierto cuando escribo.
Déjame ser culpable de tu olvido.

Poco a poco nada cambia, pero el tiempo miente,
miras hacia atrás y ves que todo es diferente,
el presente es una trampa, un truco de la mente,
un fragmento del infinito ampliado eternamente.
Soy consciente del precio que supone la libertad,
de la eternidad, del miedo a cambiar, el miedo a improvisar.
Es arriesgado, conquistar tu soledad dejando atrás
la oscuridad que te abrazaba en los letargos largos.

Vuelve Noviembre, ¿qué tendrá este mes en sus raíces?
Se congelan los arbustos y las cicatrices,
amaneceres llenos de matices, finales felices
que son otro inicio cuando los despides.
Si ves que no puedes con la carga, no agonices.
Si la duda es demasiado amarga, no profundices.
Si los besos te saben a escarcha, descorcha ese vino añejo,
vamos a brindar por los momentos buenos que nos demos.
Lejos de los sueños negros, abrázame, te ruego
que no nos frene el bostezo, que yo sé lo que yo quiero,
espero que esto sea eterno, el viaje hacia al interno infierno,
siervo del tierno invierno que el tiempo dibujó en tus miedos.
Quiero hacértelo muy lento, frenar el universo.
Quiero ser el fruto del que nacen sueños nuevos.
Quiero estar ahí, cerca de ti.

ESTRIBILLO

Te llamarán loco, claro que sí,
como a Winona Ryder en "Stranger Things".
Déjame ser tu lucero esta noche,
déjame ver como tienes los cortes
que dejan las rejas en pieles valientes.
Déjame ser tu serpiente, no llores.

Déjame contarte las estrellas en tu piel.
Déjame llevarte al horizonte del atardecer.
Déjame ser arte en un mundo que perece
y desaparecer entre los parpadeos. Déjame.

He vuelto para reclamar el podio, para calmar tu odio,
en este folio, desnudar demonios,
para decirte que nunca estoy sobrio, que es algo obvio
este coloquio y que el esfuerzo es meritorio.
Que no espero que me esperes, coño.
que tengo a otoño trabajando en este imperio,
que tu imperio demolió, que qué se yo,
si tuviera las respuestas a tus miedos,
si tuviera la esperanza a tus lamentos,
¡pero no!

No me intentes coger, estoy harto de hacer
otro quiebro hasta el amanecer, y desaparecer.
Volver a nacer, a crecer, a perder, a mi yo del ayer,
a beber, hasta ver perecer mi existencia,
hasta ahogar mis creencias,
que te explique la ciencia, mi santa paciencia.

Que me niego a creer, que no existe otro mundo
que aquel que te venden ¡joder, que les den!
Que no soy un robot, que no tengo razón,
pero tengo el poder de pertenecerte,
ser otro ser de mierda que riega la ciega ceguera cual Pérez-Reverte.
No pude tenerte, ni detenerte,
ni verte de frente en el mismo abismo creciente.
Y de repente me siento tan libre, tan impredecible,
me siento potente, aprieto los dientes, siento lo que sientes,
vente, hay gente referente en este césped verde de fe.
¿Qué es lo que buscas? ¿Qué es lo que quieres?
¿Qué es lo que puedo ofrecerte? ¿Quizás un café?
¿Quizás una birra? Quizás, no lo sé, quizás qures ser más,
quizás quieres ver más, igual estas tiernas cavernas te merman,
igual esta mierda te enferma, ¡despierta!

ESTRIBILLO

Déjame ser tu lucero esta noche,
déjame ver como tienes los cortes
que dejan las rejas en pieles valientes.
Déjame ser tu serpiente, no llores.

Déjame estar a tu lado tranquilo,
déjame ser peregrino en el fino
ocaso del tiempo que invierto cuando escribo.
Déjame ser culpable de tu olvido.

Déjame ser tu lucero esta noche,
déjame ver como tienes los cortes
que dejan las rejas en pieles valientes.
Déjame ser tu serpiente, no llores.

Déjame contarte las estrellas en tu piel.
Déjame llevarte al horizonte del atardecer.
Déjame ser arte en un mundo que perece
y desaparecer entre los parpadeos. Déjame.
fuente: musica.com

Día Sexto

Ficha de la Canción

Título:
DÉJAME

Grupo/Cantante:
DÍA SEXTO

Letra añadida por:
NagoAr

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