Disquito sustituye a El Duende del Parque

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Me ha contado un Abril que entró por la rendija
disfrazado de cuentos desnudos de voz
que le dijo un jilguero a tu corazón, que no cierre la habitación
que el dolor se ha escondido tras un cajón

Y de bruces al suelo, admirando la herida
derramé entre mis dedos la hiel del temor,
pisoteando las flores en un jardín de palabras marchitas que fue a parir
una racha de música y aserrín

Pensar esparcir en tinieblas lirios rotos de cristal
y sinsabores de escarcha en tu regazo
De andar por caminos de hiedra envejecidos de alquitrán
el cartón se embriagó de oler mis pasos.

Picaflor de papel rasguñando un ayer,
deshojando arcoíris del sudor del querer

Son fieras que arrancan gritos de la tierra al despertar,
los hilos de alguien más que el tiempo deja de admirar

No pierdas el tropezón que ha amordazado a algún jamás,
fue ceniza de retazos de poemas sin lugar

Despierta, llega la primavera
a tientas, barriendo Niebla
es el suspiro taciturno de un gorrión

Hambriento del color de tu risa,
huyendo, el sol se desliza
emancipado ante el furor del resplandor


Cabalgaré colgado de los trinos furtivos de algún ruiseñor,
te esperaré silente, agazapado en la niebla de mi inspiración
musitaré algún verso que rodando en el barro su piel silenció,
sintiendo el miedo alrededor, lamió el sonido del temor

De hablar, la coraza del tiempo chapoteó junto al peral
sin corteza he tresnado el desencanto.
Y al mar he arrojado la adarga imperceptible de pensar remolinos de auroras miel y engaño

Me he tornado cincel para desfallecer
entre ruinas de mármol, trementina y ayer

Son fieras que arrancan gritos de la tierra al despertar,
los hilos de alguien más que el tiempo deja de admirar

No pierdas el tropezón que ha amordazado a algún jamás,
fue ceniza de retazos de poemas sin lugar

He hundido mi aliento en tu recuerdo,
los lirios de tus espejos adornaron las cenizas del dolor.
Tosiendo, las hojas del Arupo mecieron soles de arrullos
que perlaron la amargura en mi razón

Cabalgaré colgado de los trinos furtivos de algún ruiseñor,
te esperare silente, agazapado en la niebla de mi inspiración
musitaré algún verso que rodando en el barro su piel silenció,
sintiendo el miedo alrededor, lamió el sonido del temor

Despierta, llega la primavera

fuente: musica.com disquito - musica.com

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