LETRA
EL BARCO
La vida me puso en la mano un donde y cuando,
pero nunca me quiso decir el por qué,
tampoco quiso decirme de tiempo cuanto,
si era pa to la vida, pa un año o cien.
Y ahora yo soy el que navega,
en un barco de vela,
en mitad del mar,
sin aire.
Por mucho que se rema,
el viento no lo lleva,
de ahí ya no lo saca nadie.
Soy yo,
el que decide si caigo o me elevo.
Pienso que soy yo,
me lo digo pero no me creo.
Ahora soy el que navega,
en un barco de vela,
en mitad del mar,
sin aire.
Por mucho que se rema,
el viento no lo lleva,
de ahí ya no lo saca nadie.
Soy yo.
El tiempo sin quererlo se me va agotando,
y no sé cuando llegara el último tren,
que se lleve to lo bueno que me está pasando,
ni siquiera sé si al menos lo hice bien.
Pero lo hice a mi manera,
no sé si mala o buena,
pero es de la única que sé.
Hice de los problemas,
dineros y una carrera,
con eso pa mi ya gané.
Soy yo,
el que decide siempre primo debo ser yo,
me lo digo pero no me creo.
Ahora soy el que navega,
en un barco de vela,
en mitad del mar,
sin aire.
Por mucho que se rema,
el viento no lo lleva,
de ahí ya no lo saca nadie.
Soy yo.
Significado de la letra
La vida me proporcionó un momento y un lugar, sin revelarme su propósito. Ni siquiera indicó la duración de esta experiencia, si era para toda la vida, un año o quizás cien. Ahora soy el que surca los mares en un barco de vela, atrapado en la inmensidad del océano sin viento que sople a mi favor.
A pesar de mis esfuerzos por remar, el viento se niega a impulsar mi barco, ya nadie puede sacarme de esta situación. Soy el único responsable de elegir si caigo o si alcanzo nuevas alturas. A pesar de repetirme que está en mis manos, a veces dudo de mis propias capacidades.
El tiempo transcurre inexorablemente, sin esperar a nadie. Desconozco cuándo llegará el último tren que me llevará lejos, llevándose consigo todo lo bueno que he vivido. No sé si he actuado correctamente en mi vida, pero lo he hecho a mi manera, la única forma que conozco. Convertí los problemas en dinero y una carrera, considerándolo como una victoria personal.
Sigo siendo el capitán de mi barco, navegando en medio del mar sin aliento. Aunque reme con todas mis fuerzas, el viento se niega a llevárselo. Soy yo, en última instancia, el responsable de mi destino. Aunque me lo repita, a veces dudo de mis propias palabras.
En resumen, la canción habla sobre la incertidumbre de la vida, la responsabilidad personal en nuestras decisiones y la búsqueda de sentido en medio de la adversidad. Un recordatorio de que somos los dueños de nuestro propio destino, incluso cuando las circunstancias se vuelven desafiantes.
