LETRA
W.l.
Estoy desorientado en una noche sin estrellas
pasa alguien a mi lado
pero no lo puedo ver oigo sus tacones
huelo su perfume pero no sé donde está
no sé donde está no sé donde está.
Rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero lo que no puedo tener
rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero cada noche un poco más cada día un poco menos.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
Sigo desorbitado en la cama deshecha peligrosamente,
te espero en la frontera entre el otoño y la primavera.
Rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero lo que no puedo tener
rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero cada noche un poco más cada día un poco menos.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
Rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero lo que no puedo tener
rebobinando mi memoria me di cuenta
que quiero cada noche un poco más cada día un poco menos.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
No me pongas freno ven y quítame el veneno
que el tiempo no cura solamennte disimula.
Significado de la letra
La canción 'W.l.' de Lucas Colman nos sumerge en un estado de desorientación en una noche sin estrellas, donde percibimos la presencia de alguien a nuestro lado pero no logramos verlo, solo escuchamos sus tacones y percibimos su perfume, generando una sensación de incertidumbre y búsqueda constante.
A través de la reflexión, el protagonista se da cuenta de que anhela lo que parece estar fuera de su alcance, deseando intensamente algo que se le escapa cada día un poco más, pero que anhela cada noche con mayor intensidad.
Después, se revela una espera en una cama deshecha, en el umbral entre el otoño y la primavera, creando un ambiente cargado de significado y emotividad. La repetición de la misma reflexión sugiere una lucha interna por aceptar o superar una situación compleja.
En medio de todo ello, se hace presente un llamado a no ponerle freno a las emociones, a permitir que el veneno interior se disipe, recordando que el tiempo no sana, solo enmascara las heridas.
En resumen, 'W.l.' de Lucas Colman nos sumerge en un viaje emocional donde la nostalgia, la búsqueda incansable y la necesidad de liberación se entrelazan, creando una atmósfera melancólica pero llena de intensidad y autenticidad.
